
Consentimiento y límites en las citas íntimas
Deja claro el acuerdo y deja espacio para hacer una pausa, detenerte o cambiar de opinión.
Cada paso requiere acuerdo
Aceptar una conversación, una cita o un beso no implica aceptar sexo. Un sí anterior tampoco decide por una elección posterior. Comprueba que ambos queréis libremente el siguiente paso y detente si la respuesta no está clara. El silencio, quedarse inmóvil o la duda nunca deben interpretarse como permiso.
Comprobad cómo os sentís
Preguntas sencillas como «¿Estás a gusto?» o «¿Quieres que paremos?» permiten responder con sinceridad. Escucha la respuesta sin insistir hasta que cambie. Si el alcohol u otras circunstancias dificultan una decisión clara, aplazad la intimidad. No hace falta mantener el plan que habíais imaginado.
Respeta los cambios de opinión
Cualquiera puede parar sin justificar su decisión. Responde con calma, deja espacio y pregunta qué ayudaría ahora. Pagar una cena, desplazarse o haber compartido intimidad antes no genera obligaciones. Esto se aplica a todas las parejas, incluidas las personas trans: la atracción nunca sustituye una decisión libre.